[Juan Soto Ivars] (August 23, 2026) Sánchez, EL Psoe Y TVE HAN Hecho MÁS Grande A Iker Jiménez
Iker empezó hablando de ovnis y ha terminado convertido, por méritos propios, en uno de los
grandes protagonistas políticos de la televisión española. Lo divertido es que cuanto más
intentan cancelarlo, más audiencia hace. ¿Qué opina de Íker el “Buitre” que más sabe de tele?
Gabriel Rufián dijo en el Congreso que hoy la realidad ya no la explican Balbín o Carlos Llamas, sino Pablo Motos o Iker Jiménez. La frase era parte de un discurso contra los bulos después de la DANA de Valencia, cuando Horizonte estaba en el centro de la polémica por Bonaire.
Dos años después, el resultado televisivo tiene cierta ironía: Horizonte acaba de cerrar la mejor temporada de su historia. La edición de access ha promediado un 7,8% y 953.000 espectadores y la de prime time un 9,6%, convirtiéndose en uno de los productos más fuertes de Cuatro. Lo que debía desacreditar definitivamente a Iker terminó reforzando su posición dentro de Mediaset.
Juan Francisco Lamata, creador de La Hemeroteca del Buitre y uno de los tipos que mejor conocen la historia de la televisión española, plantea una explicación bastante menos moralista. Iker ha encontrado algo que ya encontraron antes Antonio Herrero, Federico Jiménez Losantos, Ferreras o determinadas tertulias políticas: una parte importante del público no busca únicamente noticias. Busca una reunión de periodistas y opinadores que le ordene el día, le seleccione lo importante y le explique qué significa.
Antonio Herrero lo hizo en la radio reuniendo a Pedro J. Ramírez, Luis María Ansón, Pablo Sebastián y firmas de distintos periódicos para convertir la tertulia en resumen político de la jornada. Ferreras empezó Al Rojo Vivo en la pequeña La Sexta 2 antes de convertirlo en uno de los grandes formatos de información política. Iker ha construido algo parecido desde otro lugar: medios digitales, investigadores, periodistas alternativos y personajes que raramente encontraban hueco juntos en una mesa convencional.
El salto importante llegó con la pandemia. Horizonte pasó a ocupar el terreno de la “información alternativa”: científicos heterodoxos, debates sobre vacunas, Rusia, Israel o asuntos que otros programas evitaban.
Lamata cree que ahí cambia la naturaleza de Horizonte. Iker pasa poco a poco de ser “el alternativo” a ocupar un espacio parecido al que Antonio Herrero tuvo frente al felipismo: la gran tertulia televisiva de oposición al Gobierno. La DANA aceleró el proceso. A esas alturas ya tenía críticos esperando cualquier error y una audiencia que interpretaba los ataques contra el programa como otra prueba de que molestaba al poder. La polémica de Bonaire terminó dándole su récord histórico de audiencia: 13,2% de share.
El éxito tiene una trampa. Cuanto más identifica una audiencia a un periodista como “su” representante, menos libertad le concede después. Lamata habla de “militantes y militontos”: espectadores que toleran cualquier crítica al enemigo pero sienten una traición cuando su tertuliano favorito cuestiona a los propios. Gonzalo Miró, Esther Palomera, Javier Ruiz, Ana Rosa Quintana, Pablo Motos, Ferreras o el propio Iker terminan soportando, desde públicos distintos, ese mismo mecanismo.
Ana Rosa decidió en los últimos años cargar mucho más su programa hacia la política. Pablo Motos introdujo una tertulia en El Hormiguero. RTVE ha multiplicado las horas de opinión con Javier Ruiz, Jesús Cintora, Gonzalo Miró y Esther Palomera. Iker hizo el recorrido contrario: llegó a la política desde los ovnis, el misterio y Cuarto Milenio. Y curiosamente es el que más ha crecido después de posicionarse.
Por eso la pregunta interesante no es si Iker Jiménez es de derechas, independiente, conspiranoico o periodista alternativo.
Es otra: ¿qué ocurrirá con Horizonte cuando Pedro Sánchez deje de gobernar?