[Juan Soto Ivars] (June 23, 2026) Soto Ivars: LA Izquierda Pone PIE EN Pared Ante LOS Jueces (y ante la realidad)
Este pasado fin de semana, en cuanto se publicó el auto de apertura de juicio oral a Begoña Gómez,
la izquierda gubernamental y mediática comenzó a hiperventilar de tal manera que el CGPJ tuvo
que reunirse en domingo. Todo porque Peinado dio a Sánchez y a los suyos justo lo que buscaban.
El caso Begoña Gómez ha entrado en una fase nueva: juicio oral, jurado popular, retirada de pasaporte, prohibición de salir de España y comparecencias cada quince días. El juez Juan Carlos Peinado la envía al banquillo por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación, junto a Cristina Álvarez y Juan Carlos Barrabés.
Obviamente la decisión ha provocado una ofensiva inmediata del Gobierno, el PSOE y su ecosistema mediático contra el magistrado. Por que este además les hizo un regalo incluyendo un punto especialmente polémico: la insinuación del auto de que los escoltas policiales podrían facilitar una eventual fuga.
La retirada del pasaporte puede discutirse jurídicamente y probablemente la Audiencia Provincial de Madrid haga decaer esa medida cautelar pero la referencia a la Policía Nacional es torpe, innecesaria y difícil de sostener en un auto de esta trascendencia.
Lógicamente el Gobierno, Móncloa, Sánchez y el PSOE han usado esa línea para intentar tapar todo lo demás: la cátedra, la Complutense, el software, los correos, la asesora de Moncloa, Barrabés, las cartas de recomendación, los indicios de trato de favor y la apertura de juicio oral con jurado popular.
Todos los incios que el juez instructor también apunta en el auto son al menos lo suficientemente sólidos como para que la mujer del presidente del gobieno se siente en el banquillo en frente de un jurado popular.
El truco es el de siempre. Convertir el auto entero en la frase más vulnerable del auto. Moncloa habla de “persecución”, “obsesión” y “desproporción”. La SER subraya que la acusación popular la lidera HazteOír y compara la retirada de pasaporte con otros casos en los que no se aplicó esa medida. El País insiste en las polémicas acumuladas de Peinado y en la posibilidad de que el CGPJ estudie un expediente disciplinario.
El Gobierno ha encontrado el marco que necesitaba: ya no se trata de explicar por qué la mujer del presidente acaba ante un jurado popular, sino de denunciar que un juez a punto de jubilarse ha ofendido a la Policía Nacional y ha dictado una medida cautelar desproporcionada. Ese giro permite a Diana Morant, Óscar Puente, Gonzalo Miró, Antonio Maestre, Sarah Santaolalla y todo el bloque sincronizado hablar de democracia en peligro, lawfare, cacería, violencia política, jueces ultras, Ayuso, HazteOír y una supuesta operación contra Pedro Sánchez.
El relato exige que Peinado no sea un instructor recurrible ante la Audiencia Provincial, sino un instrumento político. Exige que los jueces no sean jueces, sino terminales de la derecha. Exige que el jurado popular no sea una garantía, sino una amenaza. Exige que cualquier resolución adversa confirme la persecución.
La retirada del pasaporte puede estar mal argumentada y aun así los indicios contra Begoña Gómez pueden ser serios. La referencia a la escolta puede ser un error y aun así la causa puede tener base. La Audiencia Provincial puede tumbar medidas cautelares y aun así mantener el juicio. Una justicia garantista no es la que absuelve a quien conviene al Gobierno, sino la que permite recursos, corrige excesos y deja que los hechos se juzguen.
Por eso esto no va solo de Begoña Gómez. Es la misma consigna de Zapatero, Ábalos, Koldo, Aldama, Leire Díez, Santos Cerdán, la UCO, Calama y Pedráz: transformar cada causa del PSOE en una causa contra la democracia. El Gobierno no necesita demostrar que no hay indicios; necesita convencer a sus votantes de que los indicios son irrelevantes porque vienen de una justicia contaminada.
#pedrosánchez #psoe #ábalos