[Juan Soto Ivars] (August 29, 2026) Ceuta YA ES Suficiente, NO Hace Falta QUE NOS Insultéis A Todos
El Gobierno de Sánchez defiende en todo momento que Marruecos es un socio fiable porque
saben que el verdadero problema de lo ocurrido en Ceuta es por culpa del racismo, de las
redes, de Trump, de Elon Musk, del presidente ceutí: Juan Jesús Vivas y de Vito Quiles.
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La crisis de Ceuta ya ha dejado de ser solo una emergencia migratoria para convertirse en una batalla por decidir quién tiene la culpa de lo ocurrido. El Gobierno mantiene que el principal problema añadido ha sido la desinformación, la actuación de “megainfluencers” como Elon Musk, las redes rusas y la utilización política de la inmigración por parte de PP, Vox y otros actores. José Manuel Albares llevó esa tesis al Congreso: habló de una campaña destinada a dividir a España y Europa, recordó que las publicaciones de Musk sobre Ceuta superaron los 724 millones de visualizaciones en once días y defendió que la cooperación con Marruecos sigue siendo “indispensable”.
El problema es que los hechos anteriores al ruido de redes siguen necesitando explicación. Interior terminó fijando en 72.000 las entradas irregulares de finales de julio, aunque distintos miembros del Gobierno hablaron posteriormente de 80.000 al dimensionar la crisis. Solo en la noche del 30 al 31 llegaron decenas de miles de personas, principalmente desde Marruecos. Juan Jesús Vivas había advertido de la presión sobre una ciudad de apenas 84.000 habitantes y reclamó una actuación enérgica del Estado. Un mes después siguen siendo necesarios un mando único, apoyo de Frontex, Europol y la Agencia Europea de Asilo, millones de euros adicionales y dispositivos especiales de Policía, Guardia Civil y Ejército.
Ese contraste explica buena parte de la discusión. Antonio Papell reprochó a Vivas estar generando “histeria y tensión” y subrayó que no existen soluciones rápidas porque las expulsiones deben cumplir la legislación y los menores necesitan garantías de acogida. El argumento jurídico es correcto: España no puede meter en un autobús a miles de personas y expulsarlas colectivamente sin identificar su situación. Pero que la solución sea compleja no explica cómo se produjo una entrada de semejante magnitud ni por qué Marruecos, cuyo territorio rodea Ceuta, permitió una concentración humana de esa escala. La propia transcripción contrapone ambas preguntas al relato basado exclusivamente en racismo, ultraderecha y redes sociales.
Albares sí ha endurecido el discurso frente a Italia y Dinamarca por su respuesta a la crisis y ha calificado de electoralistas e insolidarias determinadas restricciones dentro de Schengen. Con Rabat, en cambio, insiste en el diálogo. El Gobierno atribuye precisamente a la cooperación marroquí que la gran mayoría de quienes entraron regresara en las primeras 48 horas. La cuestión que permanece abierta es por qué esa capacidad de control funcionó después y no antes de la entrada.
La tensión dentro de Ceuta tampoco puede negarse. El OBERAXE detectó 9.590 mensajes de odio en redes durante los días 30 y 31 de julio, y las últimas protestas han incluido consignas de expulsión y episodios violentos. Ione Belarra responsabiliza al Gobierno de haber dejado crecer el problema durante semanas, pero sostiene al mismo tiempo que PP, Vox y figuras como Vito Quiles han alimentado el racismo. Es una crítica distinta a la de Moncloa, aunque comparte buena parte del diagnóstico sobre la reacción social.
También existe desinformación sobre Ceuta y debe estudiarse. Pero Marruecos tiene intereses propios, capacidad para intervenir en redes sociales y una reivindicación histórica sobre Ceuta y Melilla. Las carreteras del norte del país, la concentración previa de personas, los mensajes difundidos entre potenciales migrantes y el comportamiento de las autoridades marroquíes forman parte del análisis igual que Elon Musk o las redes rusas. Si se investiga quién amplificó la crisis después, también conviene investigar quién hizo posible que ocurriera antes.
Un mes después, Sánchez tendrá que explicar la gestión en el Congreso, Ceuta está declarada situación de interés para la Seguridad Nacional y España ha pedido ayuda europea. La discusión ya no puede quedarse en si decir “invasión” es correcto o si determinados influencers difundieron mensajes incendiarios. La pregunta principal sigue siendo mucho más sencilla: cómo pudieron llegar decenas de miles de personas desde Marruecos en unas horas y por qué el debate político parece más cómodo investigando el relato posterior que el origen de los hechos.
#pedrosánchez #psoe #ceuta