[Juan Soto Ivars] (July 5, 2026) Guardia Civil (ex-GAR) ME Cuenta (con detalles) LO Alucinante QUE ES LA UCO

La UCO se ha convertido en el gran problema del PSOE porque hace exactamente aquello
para lo que existe: investigar crimen organizado, corrupción y delitos complejos sin pedir permiso político. Y son muy buenos. Y están muy bien entrenados. Y mola conocerles mejor.

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La U.C.O. no es una unidad “contra” el Gobierno. La U.C.O. simplemente trabaja sólo para los jueces. Pero claro, cuando una investigación judicial afecta al poder, esa obediencia al juez se vuelve insoportable para quien está acostumbrado a mandar.

La entrevista con Juan José Mateos, autor de UCO. La historia desconocida, explica por qué esta unidad tiene un lugar tan incómodo dentro del Estado. No es una brigada vistosa ni un grupo de agentes de escaparate. No tiene tiempo para eso.

La U.C.O. es una estructura de Policía Judicial que vive de la discreción, la paciencia, la memoria, la calle, el informe y la obsesión por no cometer errores procesales. Si una escucha se hace mal, si una entrada se documenta mal, si una vigilancia deja una grieta, el abogado de un narcotraficante, de un mafioso o de un político corrupto puede tumbar la causa.

Por eso los informes de la UCO pesan tanto en la actualidad del PSOE. No es casualidad que la UCO aparezca en el caso Koldo, en el caso Ábalos, en las derivadas de Santos Cerdán, en el caso Leire Díez, en el de la SEPI…

El juez Santiago Pedraz ha imputado a Mercedes González, directora general de la Guardia Civil, y a Manuel Llamas, el DAO (director adjunto operativo), por prevaricación y obstrucción a la justicia. La Fiscalía Anticorrupción pidió esa imputación al considerar que unas informaciones reservadas abiertas contra miembros de la UCO pudieron funcionar como mecanismo de presión. Es decir: no se investiga solo a una exmilitante socialista que iba pidiendo material contra guardias civiles y fiscales; se investiga si esa operación alcanzó a la cúpula del cuerpo.

La versión del Gobierno es otra. Marlaska ha defendido a Mercedes González, ha situado la trama Leire fuera de Interior y ha negado que hubiera presiones contra la UCO. Sánchez también la respalda porque, según el Ejecutivo, abrir investigaciones por filtraciones internas no es delito.

Recordemos además el precedente de Pérez de los Cobos. Cuando Interior quiso conocer un informe judicial sobre el 8M, la respuesta correcta era no dárselo al ministro: “hable usted con el juez”. A Pérez de los Cobos aquello le costó el puesto. Años después, el Supremo respaldó que no remitiera el informe a Interior porque estaba expresamente prohibido por la juez. Pero le costó el cargo igual por pérdida de confianza. O sea, con otros altos cargos del cuerpo, el gobierno de Sánchez y Marlaska no han sido tan considerados.

Lo que cuenta Juan José Mateos en este libros sobre los procesos de selección que sufren los cadidados a agente de la U.C.O. es absolutamente de película. No somos conscientes de la inmensa calidad profesional que trabaja en la unidad. Y no podemos concebir el nivel de sacrifiio, dedicación e ingenio que requiere.

Mención especial merecen las mujeres. Es curioso que un cuerpo tan asociado a lo másculino haya querido contar siempre con agentes femeninas para sus operaciones. Y es curioso que con la ausencia total de conciliación familiar que supone trabajar para la U.C.O. haya tantas y tan buenas agentes en la unidad.

La UCO no está diseñada para agradar a sus superiores. Está diseñada para resistir presiones. En su cultura interna pesa la idea de que lo investigado se queda en la unidad y se comunica al juez. Esa lógica es precisamente lo que impide que una investigación sensible acabe en manos de quien puede tener interés en destruirla.

La UCO tampoco es perfecta ni intocable. Sus actuaciones deben ser revisadas por jueces, fiscales y defensas. Pero esa fiscalización ya existe dentro del procedimiento. Lo que no puede sustituirla es una campaña política para convertir a los investigadores en sospechosos.

El caso de OCON-Sur, aunque no sea UCO, sirve como advertencia . Una unidad eficaz contra el narco fue desmantelada en 2022 bajo una reorganización de Interior. La pregunta incómoda es si con la UCO se pretende algo parecido, no necesariamente suprimirla, porque sería demasiado escandaloso, sino desgastarla, intimidarla o dejarla bajo sospecha.

Por eso el intento de desacreditar a la UCO no es menor. Primero se habla de filtraciones. Luego de cloacas. Luego de guardias civiles politizados. Luego de informes contaminados. La operación discursiva es evidente: si no puedes neutralizar el contenido de los informes, erosiona la credibilidad de quien los firma.

La UCO protege la democracia de una forma eficaz y silenciosa. Son los mejores entre los mejores y por eso muchos están nerviosos.

#psoe #pedrosánchez