[Juan Soto Ivars] (September 22, 2026) La Jueza del Hermanísimo puede Estar Tranquila (los delincuentes no se fían del Psoe)

Si lo publicado sobre Los Rochos termina acreditándose, habría que cambiar el diccionario.
Porque una cosa es intentar destruir la reputación de una jueza. Y otra bastante distinta es
recurrir a un clan criminal para «eliminarla». Cloaca significa algo peor de lo que temíamos.

El caso Leire Díez acaba de cruzar otra frontera. Y esta es bastante más seria que una reunión grabada, un dossier o una libreta llena de nombres.

Beatriz Biedma, la jueza que investigó en Badajoz a David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez, ha pedido personarse como acusación particular en la causa de la Audiencia Nacional. Sostiene que hubo actuaciones dirigidas a apartarla, desacreditarla y conseguir información sobre ella y su familia, y que esas maniobras pudieron llegar a poner en peligro su integridad física.

La UCO ya había situado a Biedma entre los objetivos de la presunta trama investigada alrededor de Leire Díez y Santos Cerdán. Pero ahora aparece un elemento bastante más difícil de encajar en una simple guerra de cloacas: un clan del narcotráfico.

La magistrada asegura haber tenido conocimiento de contactos con personas relacionadas con Los Rochos, conocido clan de Badajoz. Y en una agenda intervenida a Leire Díez aparece una anotación fechada el 25 de marzo de 2025:

“Jueza de Badajoz. Celsa. Heroína o gitano”.

No es precisamente la lista de la compra.

Díez sostiene que sus notas están siendo interpretadas fuera de contexto. El problema es que esa frase aparece ahora junto a lo publicado por Jorge Calabrés y Antonio Blanco en EL ESPAÑOL.

Según una fuente que el periódico sitúa presente en las negociaciones, el exmagistrado Luis José Sáenz de Tejada habría trasladado a Los Rochos una propuesta: ayudar a apartar a Biedma de la causa de David Sánchez y, a cambio, conseguir que la Fiscalía facilitara el cierre de procedimientos pendientes contra miembros del clan.

La frase que EL ESPAÑOL atribuye al ofrecimiento es todavía más explícita: “Eliminad a Biedma y la Fiscalía cerrará vuestros casos”.

Los Rochos, según esa misma información, rechazaron la propuesta porque no se fiaban.

Aquí conviene separar lo publicado de lo probado. Esta parte procede de una fuente de EL ESPAÑOL y deberá comprobarse judicialmente. Habrá que determinar si esa negociación existió, quién participó y qué se ofreció realmente.

Pero Sáenz de Tejada tampoco aparece ahora por primera vez. Su nombre ya estaba relacionado con los intentos de recusación de Biedma. Y la propia jueza señala una coincidencia: la anotación de “heroína o gitano” aparece pocos días después de fracasar uno de los movimientos para sacarla de la investigación.

Biedma habla en su escrito de búsqueda de información sobre ella y su familia, campañas de descrédito y actuaciones que podrían encajar en delitos de obstrucción a la Justicia, revelación de secretos, amenazas, coacciones u organización criminal.

Lo que consta hasta ahora es que Biedma ha solicitado personarse como perjudicada; que la UCO investiga actuaciones relacionadas con ella; que existen anotaciones sobre la magistrada en documentación intervenida y que la Audiencia Nacional investiga una presunta estructura dedicada a obtener información y obstaculizar investigaciones judiciales sensibles.

Y el caso sigue creciendo.

La gerente del PSOE, Ana María Fuentes, ha declarado que Santos Cerdán tenía capacidad para ordenar contrataciones relacionadas con personas investigadas en esta causa. El juez Santiago Pedraz mantiene intervenido el teléfono del exjefe de gabinete de Pedro Sánchez porque considera que puede contener información relevante. Y Anticorrupción continúa siguiendo pagos, contratos y contactos relacionados con la presunta estructura.

En medio de todo está Beatriz Biedma. Y Biedma importa por una razón bastante sencilla: fue la jueza que dirigió la investigación sobre David Sánchez y acabó enviando el procedimiento a juicio. Si alguien quería apartarla, quería apartar precisamente a la magistrada que investigaba al hermano del presidente del Gobierno.