[Juan Soto Ivars] (September 18, 2026) Sydney Sweeney NO ES Deportista, NO ES Mujer (y no es tonta)

Sydney Sweeney ha vuelto a hacerlo.Otra campaña publicitaria, mismo cuerpo, nuevo
escándalo. Todo el mundo se tomado demasiado a pecho su nuevo anuncio para una
empresa de predicciones deportivas en la que además de modelo, Sydney es accionista.

La actriz ha protagonizado “Just Sports”, el primer gran anuncio nacional de Novig, una plataforma estadounidense de mercados de predicción deportiva.
La campaña se lanzó el 9 de septiembre. Durante cerca de un minuto, Sweeney aparece con elementos deportivos colocados estratégicamente sobre el cuerpo mientras juega con pelotas de tenis, baloncesto, baseball o fútbol americano.

La estrategia consiguió exactamente lo que buscaba y provocó una respuesta inmediata de deportistas de élite. La campeona olímpica de natación Ariarne Titmus aseguró estar furiosa con la campaña. La velocista británica Amy Hunt respondió después de competir en Budapest: “Sydney Sweeney, esto es lo que parecen las mujeres en el deporte”.

Varias deportistas más han respondido publicando entrenamientos y competiciones bajo la idea de mostrar “cómo es una mujer en el deporte”. Y claro esto saltó a los medios de comunicación y a internet y todo el mundo (o todo el mundo feminista) ha condenado a la americana. Sydney Sweeney está sexualizando el deporte femenino y por lo tanto no es una mujer.

Esto lo sabemos porque este mismo año la Unión Europea de Radiodifusión publicó en junio “Raising the Bar”, una guía específica para mejorar la forma de filmar a las atletas. Y claramente el anuncio en cuestión lo hace todo mal.

El documento utiliza ejemplos reales de retransmisiones deportivas y recomienda evitar planos comprometidos, determinados ángulos traseros o encuadres que desplacen la atención desde la ejecución deportiva hacia partes concretas del cuerpo.
La idea es encontrar encuadres que cuenten técnica, esfuerzo y emoción sin convertir determinadas posiciones del cuerpo en el centro de la imagen.

Traducción: planos lejanos y que la espalda nunca pierda su nombre.

Eso sí, a Carlos Alcaraz le pueden grabar un montón de señoras mostrando júbilo con absoluta normalidad.