[Juan Soto Ivars] (May 8, 2026) SE Acabó. UNA Diputada DE MÁS Madrid Hunde MI Carrera Para Siempre

Aquí tenéis integra mi comparecencia en la Comisión de la Mujer de la Asamblea de la Comunidad
de Madrid. Gracias a Mª Belen González Moreno (VOX) por la invitación y a la asamblea y al resto
de intervinientes por su tiempo. Ojalá sirva el ejemplo y pueda “hablar de mi libro” en más foros así.

Índice:

00:00 Intro
01:43 Comparecencia Juan Soto Ivars.
15:15 Réplica de María Belen González Moreno (VOX)
25:03 Réplica de Lorena Morales Porro (PSOE)
33:50 Réplica de Marta Carmona Osorio (Más Madrid)
46:07 Réplica de Ana María Gómez Rodriguez (PP)
56:45 Réplica final Juan Soto Ivars.

El miércoles 6 de mayo de 2026, la Comisión de Mujer de la Asamblea de Madrid celebró una comparecencia que acabó convertida en uno de los choques parlamentarios más comentados de la semana. El invitado fue Juan Soto Ivars, periodista y autor del libro Esto no existe, citado para intervenir sobre denuncias falsas e instrumentales en violencia de género. La sesión se abrió con una defensa de su comparecencia por parte de Vox, pasó después por una réplica muy dura del PSOE, siguió con un choque especialmente áspero con Más Madrid y terminó con una intervención del PP más centrada en el coste institucional y judicial del problema.

El marco institucional importa porque no fue una tertulia, ni un podcast, ni una presentación de libro: fue una comparecencia parlamentaria en sede autonómica, en una comisión oficial y con tiempos tasados de intervención. Soto Ivars dispuso de 15 minutos iniciales, luego intervinieron los grupos parlamentarios y después respondió a las portavoces. En ese formato, lo que se discutía no era solo su libro, sino si la Comunidad de Madrid debería estudiar con más detalle el tamaño real de las denuncias falsas e instrumentales, el impacto de las medidas cautelares, el efecto en hijos y familias y los posibles vacíos de las políticas públicas sobre violencia de género.

Vox defendió la comparecencia como una oportunidad para introducir en el debate institucional un asunto que, según su diagnóstico, se intenta silenciar. La representante del PSOE respondió enmarcando el libro de Soto Ivars dentro de la ofensiva cultural de la derecha y reivindicando los datos oficiales de Fiscalía y Consejo General del Poder Judicial sobre denuncias falsas. Después, Más Madrid endureció todavía más el tono y presentó el libro como un producto ideológico, un “panfleto” y una operación de nicho político y mediático. El PP, por su parte, criticó la dureza de la izquierda con el compareciente, defendió que las denuncias falsas existen y preguntó qué medidas concretas podría adoptar la Comunidad de Madrid sin invadir competencias estatales.

La comparecencia dejó además otro elemento muy reconocible del momento político actual: la pelea por quién tiene legitimidad para hablar de violencia machista, protección de las mujeres, derechos de los hombres, infancia, custodias y uso espurio del sistema judicial. Soto Ivars intentó presentar su intervención como una llamada a estudiar mejor los efectos no deseados de la ley y a ampliar el foco hacia víctimas indirectas como hijos, abuelos y nuevas parejas. Sus críticas, sin embargo, fueron leídas desde la izquierda parlamentaria como una impugnación de fondo del sistema de protección y como una forma de debilitar políticamente el consenso contra la violencia de género. n: no tanto en los datos concretos, sino en el marco moral desde el que cada bloque los interpreta.

También fue relevante el contexto previo. El libro Esto no existe ya venía arrastrando polémica desde su publicación, había generado críticas en medios y protestas en presentaciones públicas, y se había convertido en una referencia incómoda dentro de la discusión sobre falsas denuncias, archivos judiciales y automatismos del sistema. La comparecencia en la Asamblea de Madrid no abrió esa discusión, pero sí la trasladó a una institución con foco mediático y la convirtió en un episodio más de la polarización española sobre feminismo, violencia, justicia y libertad de expresión.