[Juan Soto Ivars] (June 1, 2026) Soto Ivars: SE Defiende A LA Policía Criticando A SUS Brutos

¿Es posible dar la razón (al menos en parte) a Podemos y a Sarah Santaolalla? Pues con lo sucedido
con este policía y su brutal actuación con una maestra en la manifestación, la respuesta es que sí.
Bueno, eso si tienes afecto a la Policía en general. Si no puedes hacer como UFP y Macarena Olona…

La protesta del profesorado en Valencia terminó marcada por una imagen difícil de discutir: un agente de la Policía Nacional empuja por la espalda a una profesora jubilada durante una movilización docente y la mujer cae de cara al suelo. La manifestante, de 68 años, sufrió lesiones como rotura del tabique nasal y una herida en la barbilla, presentó denuncia y la Policía Nacional abrió un expediente disciplinario al antidisturbios implicado.

La Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana, encabezada por Pilar Bernabé, anunció una investigación y calificó la actuación como “inaceptable”. El incidente ocurrió durante la huelga indefinida del profesorado no universitario, con sindicatos como STEPV, CCOO y UGT exigiendo mejoras y denunciando el bloqueo de las negociaciones con la Conselleria de Educación.

El núcleo del vídeo no está en si los manifestantes podían cortar la calle. No podían. Está en la proporcionalidad: una mujer de espaldas, brazos cruzados, empujón con la porra por la espalda y caída sin tiempo para protegerse. Sin duda una actuación brutal que se puede denunciar y criticar sin convertirlo en una impugnación general de la Policía Nacional, la Guardia Civil o los cuerpos de seguridad.

La reacción política fue inmediata. Gabriel Rufián, Irene Montero, Sarah Santaolalla y buena parte de la izquierda denunciaron brutalidad policial, fascismo y represión. La otra trinchera respondió con el reflejo contrario: relativizar la imagen, hablar de contexto, defender al agente y atacar la instrumentalización política. El problema es que esta vez la imagen era demasiado elocuente para refugiarse en el argumento habitual del vídeo editado o sacado de contexto.

El comunicado de la Unión Federal de Policía agravó la crisis: apoyo al compañero, defensa de su actuación y reproche a Pilar Bernabé por anunciar una investigación. Esa línea de defensa hace más daño al prestigio policial que la propia condena del exceso. La forma más eficaz de proteger una institución no es blindar cualquier actuación, sino apartar con rapidez a quien compromete su autoridad y su legitimidad ante los ciudadanos.

Macarena Olona también entró en el caso con el marco del “si no obedeces, luego no llores”, insistiendo en que no se juzgan intervenciones policiales por un vídeo editado. La respuesta de fondo es sencilla: ese argumento sirve muchas veces, pero no siempre. Cuando la imagen muestra un empujón innecesario, por la espalda y contra una persona desprevenida, defenderlo no protege a la Policía; regala munición a quienes quieren presentar a toda la institución como abusiva.