[Juan Soto Ivars] (July 9, 2026) Petromasculinidad: Franco Y LOS Machos QUE Calientan EL Planeta
El concepto de petromasculinidad sostiene que los combustibles fósiles no solo han estructurado la economía moderna, sino también muchos imaginarios culturales opresores.
Hay una línea que conecta a Franco con el petróleo, con Trump y, como no, con el machismo.
En España, este marco se ha trasladado al terreno institucional a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que organizó en junio de 2026 una sesión de Tribuna MITECO titulada “Petromasculinidad y cultura fósil: género, identidad y poder en la transición energética”, en colaboración con el CSIC. Y pagado con tu dinero.
Ese proceso tiene antecedentes claros en el Ministerio de Igualdad durante la etapa de Irene Montero. Podemos convirtió el feminismo institucional en uno de sus principales ejes de identidad política. Bajo ese marco se impulsaron la ley del solo sí es sí, la ley trans, las reformas sobre derechos sexuales y reproductivos, las campañas contra la violencia machista y una forma de comunicación que vinculaba desigualdad, patriarcado, consentimiento, cuerpos, cuidados, poder y cultura.
El resultado fue una transformación importante del debate público. La violencia sexual, el consentimiento, la prostitución, la identidad de género, la pornografía, los vientres de alquiler, los cuidados o la brecha salarial pasaron a ocupar un lugar central en la agenda política. También generó fracturas: dentro del propio Gobierno, entre PSOE y Podemos, y dentro del movimiento feminista, especialmente por la ley trans y por los efectos penales de la ley del solo sí es sí.
Con Ana Redondo al frente de Igualdad, el Ministerio ha mantenido buena parte de ese marco, aunque con una posición más integrada en el PSOE de Pedro Sánchez. Redondo ha defendido una agenda centrada en prostitución, violencia sexual, igualdad digital, redes sociales, inteligencia artificial y educación afectivo-sexual. Sus declaraciones recientes sobre hombres y mujeres como “especies radicalmente distintas” y sobre la necesidad de ayudar al género masculino a “evolucionar” muestran la continuidad de un discurso que interpreta la desigualdad como fenómeno cultural, histórico y estructural.
Aun así, el fenómeno es relevante porque muestra cómo ha cambiado la acción cultural del Estado. Ministerios que antes hablaban en términos técnicos —energía, transporte, emisiones, fiscalidad, infraestructuras— incorporan ahora categorías procedentes del feminismo institucional y de los estudios críticos. La transición energética ya no se presenta solo como un cambio de modelo productivo, sino también como una transformación cultural de hábitos, deseos, identidades y formas de vida.
Así que ya sabéis hay una línea que une a Franco, con el petróleo, con Donald Trump y sobre todo con el machismo y el heteropatriarcado. Una línea que pagas, por supuesto, tú con tu nómina tu declaración de la renta y tu trimestral.
Y si esto te enfada porque preferirías que en tu ministerio de energía hablaran técnicos, ingenieros y expertos en energía es proque no has podido ver estas fantásticas cuatro horas y media de delirio sufragado con tus impuestos: https://www.youtube.com/live/tCVjVbbQLYE?si=njc0Mf8f3i7hdBN0