[Juan Soto Ivars] (octubre 21, 2026) EL Programa Electoral DE Podemos LO Puede Escribir Mocito Feliz
Que las casas sean para vivir, que los precios bajen, que no haya guerras, cuidar al planeta y
que la gente trabaje menos y cobre más. Cinco propuestas, 195 palabras y una campaña
que ha decidido prescindir hasta del logotipo del partido. El nuevo Podemos se llama Irene.
Pablo Fernández, secretario de Organización de Podemos, presentó este lunes 19 de octubre las cinco prioridades con las que Irene Montero concurrirá a las elecciones generales del 29 de noviembre. La formación ha elegido el lema «Así de básico: paz, casa y trabajo» y una nueva identidad gráfica en la que desaparecen las siglas moradas para dejar todo el protagonismo a su candidata. Una estrategia que busca simplificar el mensaje después de años de disputas internas, rupturas y cambios de alianzas en la izquierda española.
La primera propuesta consiste en garantizar que las casas sean para vivir. Fernández sostiene que nadie que pretenda especular debería poder comprar una vivienda en España y reclama precios justos para los alquileres. La segunda plantea bajar el coste de la vida y recuperar el poder adquisitivo de las familias. No aparecen, al menos en el resumen de campaña, los instrumentos económicos concretos con los que se conseguirían ambos objetivos.
El apartado laboral es más preciso: Podemos propone elevar el salario mínimo interprofesional a 1.800 euros y reducir la jornada a 30 horas semanales. Actualmente, el SMI está fijado en 1.221 euros mensuales en catorce pagas. La propuesta supone un incremento cercano al 47%, acompañado de una reducción del tiempo de trabajo. Su presentación no entra en cuestiones como los costes empresariales, la productividad o las diferencias entre sectores. El programa se anuncia como una vuelta a lo básico y Pablo Fernández ha decidido tomárselo bastante en serio.
En política exterior, la propuesta se resume en «ni un euro para guerras». Podemos rechaza el aumento del gasto militar, la participación de España en conflictos armados y la continuidad de determinadas relaciones militares y comerciales con Estados Unidos e Israel. Fernández asegura que España debe convertirse en un país refugio y que los recursos públicos tienen que destinarse a los servicios públicos. El ejército, por lo visto, queda fuera de esa categoría.
El quinto punto reúne la defensa de la sanidad y la educación públicas, el sistema de cuidados, la lucha contra las violencias machistas y las políticas frente al cambio climático. Fernández lo presenta recordando que «vida solamente hay una, planeta solamente hay uno». Una formulación que ha terminado convirtiendo la campaña de Podemos en una especie de colección de grandes principios universales: paz, vivienda, salarios, planeta y servicios públicos. Todo explicado sin necesidad de entrar demasiado en los detalles.
La presentación llega en un momento complicado para Irene Montero. Podemos y el Frente Amplio no han conseguido cerrar una candidatura estatal conjunta para el 29-N. Las negociaciones con Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los Comuns terminaron sin acuerdo, mientras Gabriel Rufián mantiene su entendimiento electoral con Montero. La formación que aspira a recuperar el control de la economía española no ha conseguido ponerse de acuerdo con sus antiguos socios para compartir unas listas electorales.
La nueva campaña también apuesta por las aportaciones de los simpatizantes. En la web de Irene Montero, junto a las cinco propuestas, aparece la posibilidad de colaborar como voluntario o realizar donaciones. La legislación permite aportaciones de hasta 50.000 euros anuales por persona.
El giro hacia los mensajes sencillos coincide con el intento de Podemos de recuperar presencia electoral después de su salida del Gobierno en 2023 y de su enfrentamiento con Yolanda Díaz. Irene Montero conserva su escaño en el Parlamento Europeo mientras encabeza la candidatura a las generales. La vivienda, el encarecimiento de los alimentos, los salarios y la reducción de jornada se han convertido en sus principales argumentos para disputar el voto de la izquierda.
Pablo Fernández dispone de cuarenta días de campaña para convencer a los españoles de que cinco puntos bastan para transformar el país. La formación ha reducido su propuesta a lo esencial, ha sustituido su marca por el nombre de Irene Montero y ha convertido la sencillez en su principal reclamo electoral. Nunca había sido tan fácil leer las promesas de un partido.